De los antiguos Caminos de Grazalema al primer accidente de Tráfico.

�´ñl.,mnbvcx

Acceso a Grazalema construido en el año 1.924

 .

Luís Ruiz Navarro

Diego Martínez Salas

separador-para-web

 

Las características geográficas de Grazalema y de la montuosa sierra que la circunda, han venido determinando históricamente la existencia de malas vías de comunicación con el resto de las principales ciudades andaluzas. Pero ni este hecho era una excepción en el panorama general de la Andalucía de los Siglos XVII y XVIII, ni impidió el nacimiento y expansión de una floreciente industria textil que desarrollaron los grazalemeños comerciando con sus principales mercados que radicaban en el territorio de las actuales provincias de Cádiz, Sevilla y Málaga, como se deduce del siguiente texto de 1792:

.

“La situación de la fábrica es muy ventajosa; porque dista 17 leguas de Cádiz, 16 de Sevilla y 14 de Málaga; cuyas poblaciones y territorios le proporcionan las primeras materias y un consumo seguro de sus paños”. (1)

 

Los antiguos caminos de Grazalema

 

Es más, contra lo que podría pensarse, Grazalema no se encontraba al margen de las rutas habituales que comunicaban dichos mercados. En concreto, era paso obligado de la principal vía de comunicación entre Málaga y Cádiz, y cuya única alternativa era o bien embarcarse en una travesía marítima a menudo de resultado incierto por las continuas guerras con Inglaterra, el tiempo y los piratas; o bien utilizar los caminos de la costa, en los que, al peligro de los bandoleros y corsarios bereberes que habitualmente desembarcaban en sus playas, se unía la inseguridad provocada por los derrumbes y avenidas causadas por los numerosos arroyos, y barrancos que jalonan su accidentado litoral y que interrumpían constantemente el tránsito de personas y mercancías, con grave peligro para su seguridad.

Estos inconvenientes, motivaron la utilización de esta ruta interior hasta que en la segunda mitad del siglo XIX, perdió toda su importancia con la construcción de la carretera litoral entre Chiclana y Málaga prevista en el Plan General de Carreteras de 1.860.

 

20140818_085502

Carretera de Arcos, antiguo camino de Cádiz a su paso por el Puerto del Boyar.

  .

Este camino conocido como camino o carrera a Cádiz se realizaba atravesando el Puerto del Boyar, hasta llegar a Benamahoma y El Bosque, Arcos de la Frontera, Jerez y finalmente Cádiz. Mientras que en dirección a Ronda, buscaba la localidad de Ardales y desde allí Málaga.

Del uso de esta vía,  nos quedan los testimonios de varios viajeros como Antonio Ponz, Secretario de Felipe V, que la utilizó atravesando el Puerto del Boyar en 1.744, Miot de Melito y Gonzalo O´Railly, Ministro de la Guerra con José Bonaparte que la transitaron en 1.810, Richard Ford  quien lo hizo en 1.831 y Lady Tenison que en 1.851  atravesó el Puerto del Boyar, haciendo esta descripción:

 .

“Cuando estábamos ascendiendo la montaña el placer de nuestro viaje a caballo fue tristemente interrumpido por la lluvia que de pronto comenzó a caer torrencialmente.

A medida que íbamos subiendo a más altura, se incrementaban las precipitaciones y el frio, lo que al mismo tiempo que aumentaba nuestra incomodidad nos decía que estábamos alcanzando una altura considerable. La carretera rodea la parte sudeste del monte Cristóbal y el sendero es empedrado, escarpado y pendiente, aunque la vegetación es exuberante, las ramas de los árboles se cruzaban sobre nuestra cabeza mientras los acebos y los olivos se destacaban entre la espesa maleza. Las nubes tormentosas aclaraban en ciertos momentos, permitiendo ocasionales vistas del mar y del territorio cubierto de bosques que se extendían entre nosotros y el océano. Los abruptos riscos y los abiertos precipicios se destacaban vivamente durante un momento para volver a desaparecer en una gran oscuridad.

 

Pronto alcanzamos una zona en la que desaparecían las matas y los árboles y donde las piedras desnudas estaban solamente cubiertas con liquen de varias clases y algunas pequeñas flores que se dan en esta elevada región. Cuando llegamos al punto más alto de la carretera, la vista era de un terreno árido, entonces girando hacia el norte comenzamos a descender hacia Grazalema. Grandes picos grises se alzaban a cada lado, pero después de una hora de descenso, una gigantesca pirámide de roca se destacó a nuestra derecha y debajo se extendía el pueblo de Grazalema, extrañamente situado, colgando como un nido de águilas, con las casas apiñadas a lo largo de una loma a la mitad de la ladera de la montaña.” (2)

 

72300_620251551334353_1023383981_n

Espectacular vista desde el Puerto del Boyar y San Cristobal.

  .

Los textos más antiguos que conservamos nos hablan también del camino de Sevilla y Málaga, que no era sino la antiquísima vía romano-medieval que comunicaba la sierra con el campo de Gibraltar y que unía Ubrique, Benaocaz, y Villaluenga para, atravesando el puerto de los Alamillos, conectar con Grazalema, continuando después buscando la parte más baja de la Ribera del Gaidovar, donde se bifurcaba por un lado hacia Ronda por el Puerto de Montecorto y hacia Sevilla, por las rutas de Olvera y Écija.

Junto a este camino también se menciona el Camino de los Batanes o de Olvera, que partiendo de la Calle de los Ángeles y de su ermita conectaban con la parte alta de la Ribera del Gaidovar a través de Puerto Chico, y cuyos vestigios aún pueden observarse en Viña Candil.

El estado de todos estos  caminos dejaba mucho que desear, como refleja el Correo Mercantil de España y sus Indias del Lunes 19 de noviembre de 1792, en el que se dice que:

 .

“… de lo que se compadecen los hombre más honrados y celosos, es de que teniendo el Ayuntamiento unos sobrantes considerables de los bienes del común, que administra desde la mitad de esta siglo a nombre de los vecinos, sean los caminos de sus principales carreras, Cádiz, Málaga y Sevilla, los peores de todo el Reyno y casi intransitables, resultando de aquí tan graves perjuicios al tráfico del pueblo, y bien de la fábrica”. (3)

 

20140702_141245

Acceso a Grazalema por la ermita durante los primeros años del S. XX.

 .

Sin embargo, y contra lo habitualmente afirmado, la necesidad de transportar por estos malos caminos los paños grazalemeños, a los mercados andaluces, no supuso un impedimento al desarrollo del comercio, sino que en mi opinión favoreció su crecimiento facilitando el pleno empleo con la ocupación de muchos de sus habitantes, en el transporte de las mercaderías, con el consiguiente aumento de las rentas y del consumo interior de los excedentes agrícolas y de otras manufacturas que comenzaron igualmente a comercializarse fuera de la localidad. Todo ello al menos durante el S. XVIII, periodo en que la comercialización de los paños pudo soportar el sobrecoste que le suponía su trasporte.

La ocupación de este numeroso grupo de grazalemeños en el transporte y comercialización de los paños, se recoge tanto en el Catastro de 1.752 como en el texto ya mencionado de 1.792 en el que se dice que:

 .

“… tiene la villa numerosa arriería, y aunque muchos arrieros se empleen en las operaciones comunes de transportar paños y lanas de cuenta de los fabricantes; hay otros muchos llamados sacadores, los cuales se ocupan todo el año de recorrer varios pueblos cortos de Andalucía vareando paños de su cuenta, y proporcionando de esta suerte consumo al fabricante.” (4)

 

thu

Descansando en el camino. Cuadro del pintor grazalemeños del S. XIX Manuel Miranda Rendón y en el que refleja una estampa de los viajes por estos caminos durante la primera mitad del S. XIX.

 

 .

Ya en 1.835, con los liberales instalados en el poder serán los propios grazalemeños los que de la mano de su Alcalde don Francisco Montoro acometan la reparación de sus vías de comunicación, hecho que nos narra el mismo regidor en una carta dirigida al Gobernador Civil y publicada para general ejemplo en el Boletín de la Provincia y en la prensa de la época:

  .

“…convencido desde mi llegada a esta villa de las incalculables ventajas que debía reportar su fábrica, facilitando las comunicaciones por medio de las mejoras en los caminos públicos, apenas intransitables en varios parajes, sin una exposición inminente de las recuas y arrieros que continuamente imploraban su remedio, y deseando conciliar esta imperiosa necesidad con el alivio de la clase menesterosa más que en parte alguna sentía ya los efectos de la calamidad general por la casi absoluta paralización de los trabajos fabriles de la lana que constituyen la fuente única de su ocupación y  riqueza, nombré una comisión del seno del ayuntamiento, compuesta de los regidores D. Tomás Lobato , D. José García y el jurado D. Fernando Vázquez Quiroga, al que se asociaron los propietarios D. Tomás Pérez, D. José Benítez,  D. Juan Giménez y Rodríguez y D. Francisco Gago para que bajo de su presidencia se acordasen los medios de llevar a cabo mis deseos. En efecto, Sr. Excmo., todos se presentaron gustosísimos á cooperar á tan laudable fin, y a sus conocimientos, á su generosidad, á su celo y á su actividad  infatigable merecí que desde el siguiente día al de nuestra instalación, y primera reunión , se emprendiesen los trabajos públicos, haciendo ellos mismos frente á los primeros desembolsos, (…) y ahora me complazco y congratulo de haberme anticipado á la maternal solicitud de S. M. la Reina Gobernadora demostrada y recomendada por su filantrópico Real decreto de 30 de marzo último, inserto en el Boletín oficial de 7 del corriente, marcado con el número 28. Precisamente fue tan feliz esta junta que adoptó los mismos medios y recursos que en él se proponen, y el resultado de las suscripciones voluntarias, de las limosnas destinadas antes á la holganza y mendiguez, y aplicadas ahora al socorro de los verdaderamente necesitados, y de los penados insolvente por denuncias de campo é infracciones de los autos de buen gobierno, ha sido la siguiente.

 

Camino de Sevilla; Se, han construido sobre 13.700 varas cuadradas de empedrado y relleno sobre firme con quince y mas pulgadas de piedra machacada, descuajando a fuerza de barreno varios tajos y peñascos que imposibilitaban la composición del antiguo camino, inutilizaban los reparos que se le hacían y la estrechaban hasta el punto de hacer impracticable el tránsito de dos bestias que frontasen á la vez en ida y regreso, resultando ahora una latitud de diez y seis á diez y ocho pies en lo general del nuevo trozo. Se han levantado varios parapetos de mampostería para evitar el desprendimiento de tierras y piedras movedizas sobre las cunetas y glácis del mismo camino , formándose también muchos caños descubiertos en firme para facilitar la corriente natural á las aguas sin ofensa de la caja y pavimento del camino , y se han construido también dos alcantarillas ó caños cubiertos, á manera de esclusas, de mampostería, para nivelar las aguas de continua corriente con las llovedizas, asegurando de esta forma el camino para muchos años.

 

(Por la descripción entiendo que se refiere a las obras de la calzada medieval a la salida del pueblo)

 

DSCF0182

Calzada medieval a la altura de la “Puerta de la Villa”. A esta calzada se le denominaba durante los S. XVIII y XIX, Camino de Sevilla. En la foto se pueden observar las obras de evacuación de aguas y los muros de contención que se ejecutaron en 1.835.

 

 

Camino de los Batanes y de 0lvera. Se han desmontado 60 varas lineales en un continuado peñasco, que hacían intransitable este frecuentado é importante camino, por manera que era muy rara la bestia que no ahocicaba en las estrechas y desiguales sinuosidades que formaban el antiguo paso, que ha producido incesantemente infinitas desgracias, resultando ahora un trozo hermosísimo empedrado y relleno de 240 varas cuadradas. En el mismo camino se han recompuesto otros varios pasos que ofrecían el mismo peligro que el anterior.

.

DSCF0150

Carretera de la Ribera del Gaidovar a su paso por Puerto Chico durante la Romeria de San Isidro de 2.014.

  .

Camino de Cádiz. Se han reparado 3.400 varas de longitud en el malísimo tránsito que media desde esta villa á las huertas de Benamahona, bajo la dirección del benemérito D. Juan Benítez, recomendado por ese gobierno civil, y (que ciertamente ha llenado mis deseos con la actividad y acierto que forman su carácter). Es por demás llamar la atención de V. E. sobre la necesidad que había de recomponer este camino, puesto que V. E. misino lo ha recomendado repetidas veces.

 

En estas obras se han empleado y emplean actualmente dos cuadrillas mas o menos numerosas según las exigencias de los trabajos y falta de ocupación de los jornaleros, siendo de advertir que la de los caminos de Sevilla y Olvera comenzó a principios de enero último, bajo la dirección del maestro Antonio Horrillo, y ha habido ocasión hasta de emplear doscientos hombres al día.

 

DSCF1298

Antiguo Camino de los Batanes visto desde Puerto Chico.

 .

Mucho tienen que agradecer los pobres al gobierno, dé S. M. la Reina el que se les haya facilitado pan en una estación tan escasa de trabajo como abundante de miseria, pero los arrieros sobre todo se admiran y bendicen la mano bienhechora que les ha facilitado los tránsitos, haciendo desaparecer los antiguos peligros á que venían expuestos á cada paso, y que no pudieron conseguir en la antigua administración, á pesar de que ellos mismos ofrecieron contribuir al efecto con algunas cantidades.” (5)

  .

Este interesante texto pone también de manifiesto, la crisis que comenzaba a sufrir la industria de los paños, así como el tradicional análisis del liberalismo económico del S. XIX que achacaba esta y posteriores crisis, al lastre que suponían las deficientes comunicaciones, obviando la presencia de otros factores fundamentalmente en las relaciones de producción cuya corrección nunca fueron acometidas, y que provocarán finalmente los numerosos conflictos que jalonaron desde el último tercio del Siglo XIX, hasta la crisis que llevó a la Guerra Civil.

El texto nos muestra igualmente, el habitual recurso a las obras en las carreteras, que los liberales españoles utilizaron desde estos años, como único remedio para paliar el progresivo empobrecimiento y proletarización de los que en otro momento fueron artesanos y pequeños agricultores, y que conformarán en las siguientes décadas, la masa de jornaleros que se empleará masivamente  en los Cortijos de Jerez, que en buen número fueron adquiridos durante esta centuria por antiguos fabricantes de paños grazalemeños.

 

10154188_748435178540841_5477836007658060878_n

Antigua alcantarilla en uno de los caminos de Grazalema. Foto Jesús Sánchez Campuzano.

  .

Finalmente el texto, intenta igualmente justificar la desamortización y confiscación de aquellos bienes de la iglesia, hermandades, fundaciones y obras pías que hasta la fecha se destinaban al auxilio de los más desfavorecidos, y cuyos titulares no podían en ese momento acudir al socorro de estas necesidades. Justificando el empleo de esos recursos en atender a través del trabajo a los verdaderos “menesterosos”, obviando la desatención que provocó los procesos desamortizadores entonces en marcha, en los más necesitados que por incapacidad o edad no podían acudir a ejecutar estas obras, que por otro lado sólo se ejecutaban muy de tarde en tarde.

 .

Las obras de la Carretera de “El Monte”.

.

La deficiente situación de las infraestructuras se mantendrá hasta que la Ley General de Carreteras de 1.860,  acomete por primera vez en España un plan integral de comunicaciones en todo el territorio nacional.

Por lo que hace a Grazalema, dicha ley proyectaba la Construcción de una Carretera de Primer Orden entre Jerez, Arcos, Grazalema, Ronda y Ardales, que coincide con el antiguo camino de Cádiz a Málaga, pero mudando su trazado tradicional que abandonará el paso por la Ribera del Gaidovar para atravesar “el Monte” desde el Puerto de los Alamillos hasta el Puerto de Montecorto.

 

Los amarillos

Los primeros autobuses llegaron en 1.925. en la foto el utilizado en los años treinta , por la carretera del Monte.

  .

Esta carretera se completaría con una Carretera de Segundo Orden que conectaría con la anterior desde el Puerto de los Alamillos y que llevaría a San Roque en el Campo de Gibraltar pasando por Villaluenga y Ubrique.

Las obras se comenzaron de inmediato bajo la presidencia del Alcalde Francisco Vázquez Pomar. A principios de 1.871 sólo quedaban pendientes los trabajos que permitirían conectar  el Puerto de Montejaque con Ronda y que fueron subastadas finalmente el 2 de mayo de 1.873. Sin embargo, por distintas razones las obras no llegaban a culminarse, dilatándose durante muchos años, hasta que gracias a los buenos oficios del Grazalemeño José María Jiménez Rodríguez, se obtuvo el impulso definitivo del Gobierno Central para la finalización de la Carretera. (6)

 

1512263_10152696044788253_1048532962759773052_o

José María Jiménez Rodríguez. Grazalemeño y Director General de Sucursales del Banco de España, gracias a cuyas gestiones y buenas relaciones pudo concluirse la carretera del monte.

.

Paralelamente a estas obras la Diputación Provincial de Cádiz proyectó en 1.860 un vasto programa de construcción de carreteras que debía de completar la red principal prevista en la Ley General de Carreteras. En dicho programa se preveía la construcción de un Camino vecinal desde Grazalema al Río Guadalete que en 1.863  es nuevamente anunciado como camino de Grazalema a Zahara y Algodonares de tres leguas, proyectándose otro de Setenil a Grazalema de cuatro leguas. (7)

 

Las obras durante el S. XX

 .

En 1.818 llegó el primer automóvil a Grazalema. No pudo acceder al pueblo y tuvo que quedarse en la ermita por  la escasa anchura y calidad del camino de acceso. Fue un acontecimiento para todo el pueblo que bajó a la ermita para contemplar ese artilugio que avanzaba sin que ningún caballo lo tirara.

Ante dicho problema en 1.924, se iniciaron las obras para permitir el acceso de los vehículos primeramente a la Fuente Abajo y mas tarde a la misma Plaza de la Constitución, lo que pudo verificarse en 1.925, año en el que el primer autobús llega procedente de Ronda.

En 1.926, se materializará el antiguo proyecto de la Diputación Provincial de Cádiz de la carretera de la Ribera. El trazado de esta nueva vía para vehículos, se realizó siguiendo en buena parte el viejo Camino de los Batanes en la parte alta de la Ribera y la antigua calzada romano-medieval en la parte baja.

 

El Ayuntamiento presidido por Antonio Salas Ruiz, durante estos años, gestionó directamente la ejemplar y desinteresada cesión gratuita por los propietarios de los terrenos necesarios para la obra, evitándose expropiaciones que hubiesen demorado un proyecto que acabó con el tradicional aislamiento de la numerosa comunidad de vecinos que habitaban el Gaidovar. Ni un sólo grazalemeños de los numerosos propietarios de pequeñas fincas afectadas pidió compensación económica alguna por un proyecto que se percibía beneficioso para todos.

 

familia salas 001

Antonio Salas Ruiz. Alcalde de Grazalema durante 1.926 año en el que comenzaron las obras de la Carretera de la Ribera.

  .

Será precisamente en la carretera de la Ribera donde tendrá lugar el primer accidente mortal del que tenemos conocimiento y que notició el Diario ABC, en su edición de 31 de diciembre de 1.930:

 

“ Cádiz 30 de diciembre 9 de la noche. En la carretera de Grazalema, cuando salían de la finca La Borreguilla Joaquina Varea Suárez de cincuenta años y Josefa Sánchez Sidón de sesenta y tres, fueron atropelladas por el automóvil 2.776, de la matrícula de Sevilla. La primera cayó por un terraplén y sufrió graves lesiones, y la segunda sufrió un fuerte golpe en la cabeza con el guardabarros que falleció. El conductor fue detenido”.

 

33641-grazalema-hermita-del-rosario

Carretera de la Ribera a su paso por la Borreguilla, lugar del primer accidente de tráfico mortal ocurrido en Grazalema.

 .

 Durante la década de los años treinta siguieron realizándose obras de mejora y reparación fundamentalmente en la Carretera de Benamahoma, como forma de paliar las carestías sufridas por buena parte de la población. Estas obras fueron fuente de continuos conflictos, generando una huelga en 1.833 y otra en 1.836 que provocará la dimisión del Alcalde Andrés Peña Ruiz y la de su sucesor Antonio Fernández Calle.

AUTOBS~1

Primer autobús que hacía la ruta entre Jerez, Ubrique, y Grazalema desde 1.925.

 . 

“Dicen de Grazalema que ante el gravísimo conflicto planteado con motivo de la paralización de trabajos en la carretera, y al no haber llegado, como se anunció, el delegado gubernativo, ha dimitido el alcalde, don Andrés Peña Ruiz, de Izquierda Republicana, siendo sustituido por don Antonio Fernández Calle, del mismo partido, quien, a su vez, y en previsión de posibles desórdenes, presentó igualmente la dimisión. Para garantizar el orden público ha llegado un camión con veinte números de la Guardia civil”(8).

 

En palabras del historiador Jesús Román,

 .

“…los intentos del delegado del gobernador civil por solucionar el conflicto resultaron en vano. Los trabajos en la carretera continuaban suspendidos y el paro forzoso alcanzaba «a trescientos obreros». Como hemos visto esta grave crisis produjo un desestabilización en el gobierno municipal, a las dos dimisiones anteriores hubo que sumar la de varios concejales. La alcaldía fue asumida por Melchor García Melgar, de Unión Republicana. Para el 12 de junio el conflicto estaba resuelto. El contratista y los obreros llegaron a un acuerdo por el que trabajarían diariamente los obreros cabezas de familia y el resto, hasta un total de ciento cincuenta, continuarían turnándose en los trabajos.” (9)

 

quees_15

Posa de la Virgen de Lourdes realizada durante las obras del nuevo acceso a Grazalema,

 .

En 1.933, se produjo otro accidente cuyo recuerdo ha quedado fijado en la memoria de los mas mayores. En una curva de “La Ribera”, que desde ese momento se bautizó como “Curva de los Quintos”, volcó el camión conducido por Fernando Heredia que llevaba a su acuartelamiento en Cádiz a los mozos “quintos” que habían sido tallados ese año en el Ayuntamiento, para cumplir el servicio militar. Aunque no hubo que lamentar desgracias mayores varios quedaron malparados, entre ellos, Juan Durán, conocido años mas tarde como “El Poeta Piconero.”

.

curva de los quintos

Curva de los Quintos. Foto: Juan Antonio Alberto Menacho

 .

En 1.942 comienza la construcción del actual acceso al pueblo desde la ermita de la Virgen de los Ángeles, lo que motivará la demolición del señorial edificio de los antiguos Juzgados, junto al actual Centro de Salud. Pérdida compensada con la creación de un  hermoso rincón que hoy sirve de habitación a la Virgen de Lourdes, y que fue regaló del Sr. Bermúdez, contratista de las obras.

 

 

1be4b-68

A la izquierda de la imagen, aparece el edificio de los antiguos Juzgados, y que fue demolido para el nuevo acceso de la Carretera.

 

También son de este periodo, el nuevo acceso al caserío por la plaza de la Constitución que permitió eludir la travesía del casco urbano a los vehículos procedentes del Puerto del Boyar, y la espectacular carretera a Zahara por el Puerto de las Palomas; obras abiertas a fuerza de puro barreno, que ocasionaron mas de un susto, como el sufrido por Currito “el los Churros” que resultó herido de consideración al ser alcanzado por una roca en el mismo patio del Casino, en el curso de una de las constantes voladuras que acompañaron la vida diaria de los Grazalemeños durante esos años, y que nos han dejado una carretera desde la que pueden contemplarse algunas de las panorámicas mas bellas de España.

A finales de los años cincuenta se asfaltaron estas carreteras. La última fue la de “La Ribera” cuyas obras se comenzaron en 1.960.

Durante tres años, los arrieros contratados al efecto fueron transportando y dejando a cada lado de la carretera montones de un metro cúbico de piedras, desde la Venta de La Espuma hasta el cruce de Los Perales. Entonces los peones, entre los que se encotraba un jovencísimo Juan Antonio Alberto Menacho, con tan solo trece años de edad, las partían a puro brazo, hasta dejarlas con un calibre de cinco o seis centímetros cada una. Por cada cuatro de estos montones, se pagaban 36 pesetas.

Una vez trituradas, se echaban al firme que era aplanado por un enorme y viejo rulo que había que arrancar penósamente cada mañana “a la manivela”  y aplicaban el alquitrán que se preparaba sobre el terreno en una vieja vagoneta calentándolo con una “candela” de leña debajo. Asfaltada la vía se le echaba al firme la gravilla que se había obtenido previamente  triturando sobre el terreno en un molinillo las piedras que previamente se habían extraido principalmente de las antiguas ruinas del poblado musulmán de Peñaloja, lo que según las habladurías provocó junto a su destrucción, algún que otro descubrimiento arqueológico que a nadie interesó desvelar.

.

DSCF0069

Vista del Castillo de Zahara y Algodonales desde el Puerto de las Palomas 

 

Pero aún con todas las mejoras que las obras trajeron a estos antiguos caminos, la fuerza de la naturaleza no dejó de imponer la lógica de su poder. Así, en una fría y lluviosa noche del invierno de 1.947, el grazalemeño de La Puentezuela, Francisco Castro Rincón, “El Terrible”  regresaba a Grazalema procedente de las Salinas de Hortales en Prado del Rey, cuando al anochecer se vio sorprendido cerca del Puerto del Bollar, por un corrimiento de tierras que dejó atrapado a los dos  mulos que llevaba cargados de sal.

Intentando liberarlos del barro quedó atrapado con ellos, y en su desesperación no dejó de gritar y pedir socorro durante toda la noche. Los habitantes de la Casa de la “albarrá”, distante a mas de un kilómetro del lugar del corrimiento, escucharon sus gritos saliendo a buscarlo junto a su familia que observó con preocupación como su perro turco del que nunca se separaba apareció en la Puentezuela sin su amo, lo que hizo temer lo peor a Ana Pérez, su mujer. Ya con las luces de día  lo encontraron muerto atrapado bajo el peso de uno de sus  animales a los que había tratado de salvar. Desde entonces se conoce a dicho lugar como el “muro del Terrible”. lo que nos sirve de permanente recuerdo de la dureza de la vida y la naturaleza en estas sierras.

 

1902986_733390096712016_141674830_n

Muro o curva del Terrible

 .

images1

Notas

(1) Correo Mercantil de España y sus Indias del Lunes 19 de noviembre de 1792. Biblioteca Nacional.

(2)Lady Louise Tenison. Castle and Andalusian.

(3) Ibidem nota 1.

(4) Ibidem.

(5) Eco del Comercio. 6 de julio de 1.835. Biblioteca Nacional.

(6) Diario de Anuncios de Madrid. 20 de abril de 1873. Biblioteca Nacional.

(7) El clamor Público. 7 agosto 1863. Biblioteca Nacional.

(8) La Vanguardia, 5 junio de 1936, pág. 27.

(9) Jesús Román Román. “La Segunda República en Grazalema y la figura de Andrés Peña Ruiz, alcalde republicano”.

Anuncios

Publicado el abril 22, 2015 en Uncategorized y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. 3 comentarios.

  1. Juan M. Alberto

    Muy buen documento y mejores fotos! Chapó!

  2. Jose Manuel Amarillo

    Fenomenal trabajo bien documentado, como siempre. Curiosa historia la del Terrible. Me acordaré cuando pase por allí.

  3. Fernando Campuzano Domínguez

    ! Que bonito Diego ! .

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: