María Victoria Gallardo. Amor bajo la sierra gris de Grazalema

asc wqev_phixr (1)

separador-para-web

DESDE MI ALTOZANO

María Victoria Gallardo. Amor bajo la sierra gris de Grazalema

Cándido Gutiérrez Nieto

Para descargar el archivo de audio original, pincha el enlace

https://www.dropbox.com/s/zph0rq7djzkb7dy/Programa%2010%20-%20Amor%20bajo%20la%20sierra%20gris%20de%20Grazalema.wav?dl=0

 .

Queridos paisanos y paisanas. Un cordial saludo a todos

Confieso que una de las principales razones por las que acepté la invitación, que tan gustosamente me ofreció Radio Grazalema de presentaros semanalmente esta columna “Desde mi altozano”, fue hablaros, en alguna ocasión, de un fenómeno ocurrido en nuestro pasado reciente, que concentró las llamadas Tardes poéticas de Grazalema y muy especialmente de su inspiradora, la maestra y poetisa, grazalemeña de adopción, Mª Victoria Gallardo Nuñez.

A Mª Victoria Gallardo (Toya para tantos amigos) y su arraigo con todo lo nuestro y sobre todo su producción poética, quiero dedicarle este programa de hoy. A las Tardes poéticas le dedicaremos otro próximo. En este nos centraremos en Toya, porque su historia personal con nosotros, el pueblo de Grazalema, discurre en lo que he denominado como una intensísima historia de amor bajo la sierra gris de Grazalema; nuestras montañas.

Y hay razones para poner este título a este programa. Su segundo poemario, cargado de simbolismo, es una colección de bellísimo y emotivos poemas que se titula “Desde el niño y la Sierra”. Por tanto este espacio, la sierra, tiene, una enorme significación emotiva en toda su obra y su proyección en años muy importantes de su vida. Y con nuestra tierra, tuvo una apasionada historia de amor. Y gris, porque la vida es así, la vida tiene un color gris (para unos con tonalidades más próximas al blanco o viceversa). La vida tiene experiencias unas veces más claras y otras más oscuras. Como nuestra sierra, también son grises las tonalidades síntesis de nuestras vidas. Según las experiencias, comúnmente la vida transita entre claroscuros donde se mezclan, a veces, momentos negros y tristes; y también momentos luminosos que la ventura nos regala.

Muchos de ustedes sabrán quien fue Mª Victoria Gallardo. Para quien no la identifique aún, les explico que hablamos de una maestra de escuela natural de Cádiz, que descubrió nuestro pueblo a comienzos de los años 70, cuando la enfermedad respiratoria del segundo de sus hijos (como medida terapéutica recomendada por los médicos) le hizo venir a nuestro pueblo pasando temporadas, generalmente del verano. El destino los trajo a elegir su estancia en la Puentezuela, por lo que de niño jugué y fui amigo de sus hijos.

Aunque desde años atrás aquellos gaditanos ya venían compartiendo con muchos de nuestros valores y sentían por nosotros unos profundos afectos, aquella relación de amor se inicia con la creación de las Tardes poéticas de Grazalema, en agosto de 1977.

Sobre los  orígenes de estas Tardes hay que decir, sin rodeos, que la motivación de aquel certamen estuvo vinculada a un hecho dramático, la muerte un año antes, en agosto de 1976, de Manuel Pérez Gallardo (Manolito), un niño de 12 años, hijo mayor de Mª Victoria.

LIBRO DESDE EL NIÑO Y LA SIERRA

.

Según nos cuenta Manolita González, amiga suya, una de las veraneantes de entonces (que con su familia venía en este caso desde Sevilla), este encuentro, a pesar de producirse un año después, se había gestado en las horas posteriores, casi en el mismo instante, de la muerte de aquel pequeño quien en un desgraciado y fatal accidente, jugando entre piedras y pinos junto a la pequeña fuente que hay en la que entonces era la entrada del camping de Grazalema, cayó desde una altura de unos quince metros.

La lógica desesperación y desconsuelo de aquella madre, ante su profundo desgarro, sólo encontró sosiego en el compromiso de dedicarle unos poemas que ella misma y el padre Joaquín Carretero, viejo amigo familiar que se traslada desde Cádiz ante la brutalidad de aquel desenlace, acordaron recitar en su recuerdo y su memoria. De tal forma que, de aquel profundísimo e insuperable dolor desesperado, había hecho surgir, como un milagro, la lírica de la poesía para enjugar con la palabra, verso a verso, el dolor de aquella ausencia tan prematura.

Como afirma Octavio Paz, la poesía es una actividad del espíritu que cuando se practica entabla un diálogo con el mundo, generalmente, ante dos situaciones extremas: una es de soledad, en lo que tiene de íntimo y personal en el diálogo con uno mismo. La otra es de comunión, cuando se comparte y se expresa el poema. De acuerdo con esa idea, en la poesía el hilo de comunicación previo a la palabra es el sentimiento que mueven los afectos. De ahí que, cuando hablemos de poesía, haya que hacerlo, con detalle y profundidad, del amor (también desamor) que desata la urgencia de la expresión creativa a través de la palabra escrita; en cuyo fondo están siempre los lazos que identifican y unen al género humano y el cultivo de los sentimientos que graban nuestros pasos por la vida.

En esta primera tarde poética de 1977 se reúne en el domicilio familiar, de la calle san José, un reducido grupo de amigos, entre los que estuvieron, además de Mª Victoria, el poeta y padre jesuita Joaquín María Carretero y el guitarrista Frank Kieslich. En convocatorias posteriores, poco a poco, aquellos encuentros fueron a más, a la par que cada año nos desvelaban con mayor fortaleza la figura de aquella gran poetisa que iba siendo y se iba desvelando en la persona de Mª Victoria. Una enorme suerte para nuestro pueblo ya que estos progresos se unieron con la oportunidad de que ejerciera de maestra en Grazalema durante algunos cursos de los años 80; por lo que de positivo tuvo esta reunión de experiencias para generaciones de niños y niñas grazalemeños, hoy ya adultos y educadores como padres de familia, que sin duda la tendrán en su recuerdo más personal.

 

MARIA VICTORIA E HIJOS_phixr

.

En los primeros versos recogidos sobre aquel hecho de la muerte de su hijo  expresa qué sentimientos le embargaron en el instante de la pérdida. Este doloroso poema titulado “tres sonetos blancos”, se lo dedicó a nuestra señora del Mayor Dolor y a la memoria de su hijo:

 

Te busco entre la gente, enloquecida,

Sobre el pino, la luz de mi congoja.

Te busco, Dios, descalza y arañada

Por el cristal sutil de la amargura.

 

¡Yo te encontré! Inmersa en mis dolores,

¡Señora mía, madre y compañera!

Mostrándome tú pena entre tus brazos.

Tu pena con mi pena confundida,

Y tu llanto con mi llanto,

¡fue el llanto de las madres todas de la tierra!

 .

El amor y el dolor se transformó así en un árbol frondoso que nos trajo como primer fruto la hermosura y la pasión de los poemas, de los que, como se multiplica el fruto generoso, en torno a esta primera tertulia de amigos, brotaron de forma casi espontánea aquellas tardes poéticas de este pueblo nuestro. Porque desde entonces, como dejó escrito, “aquel niño y Grazalema siempre irían unidos en su corazón”. Así lo expresó en este poema “Se me fue” dedicado a Manolo Pérez Gallardo que se fue al cielo de Grazalema en agosto de 1976.

 

Mi niño sube que sube, la muerte lo está mirando, la vuelve loca su cuerpo, blanco cordero tostado. ¡Le gusta tanto su pelo que el viento le ha alboratado!. La muerte quiere la risa con la que el niño llena el campo. La muerte, llena de envidia, movió las piedras del tajo. ¡Ya era suyo, suyo el pelo, suya la risa y el canto!

La virgen de Grazalema, la del manto almidonado, se fue derecha a la muerte, cogió al niño de la mano, lavó su cara en la fuente de los caños más sagrados, lo ungió con besos de Madre y lo ha sentado a su lado. La muerte se queda sola; se queda sola y llorando.

.

Versos labrados a golpe de lágrimas en los que se presenta la Virgen del Carmen como salvadora hacia los cielos de aquel ángel caído.

En la segunda tarde poética vuelve a recordar a su hijo con este poema titulado  “Soñar en 1978”

 

Déjame soñar contigo

Esta negra madrugada;

Deja que tus ojos vean

Tus ojos que antes besaba.

 

Deja que sienta, mi niño,

Tu cuerpo golpear mi alma

Y tus manitas de hombre

Por encima de mi cara.

 

¡Soñar contigo un instante

Para, al despertar mañana,

Llevarte colgado al cuello

Por esta cuesta empinada.

.

LIBRO CÓMO OS LLAMÁIS

.

Diez años después en su primer poemario titulado “¿Cómo os llamáis?”, como una metáfora de los muchos versos que ya había escrito y seguía escribiendo, aún conmocionada por aquel desenlace, escribe dedicado a este hijo, el titulado “poema que no sé si escribiré algún día”

.

Aún no te he escrito el poema, el poema para contar la historia pequeña y grande de tu amor y el mío. Aún no me he puesto un día, hundida en ti mi ansia, recostada en blanco despertar mi locura, a contar, a cantar, a pensar, lo grande, largo y amplio, del pasillo sin fondo de tu huida.

.

Miembro del Ateneo Literario de Cádiz, del Grupo Madrigal de poesía, y Cruz de Alfonso X el Sabio otorgando por el Ministerio de educación, como escritora fue una poetisa innata, cuya obra rebosa lirismo y sencillez. En el poema titulado “Soneto de los talentos evangélicos” ya es consciente de sus cualidades poéticas y se expresa descubriéndose así misma.

 

Se me ha dado la gracia de poder expresarme,
de decir con palabras lo que siente mi hermano;
se me ha dicho el misterio de las fibras sutiles
y de poder contarlo en líneas apretadas.

Si digo “cinco, cinco…”, lo digo con los dedos,
con el alma en pentágono y el amor florecido.
Si digo “nada, nada…”, se queda el cuarto solo,
dejo vacío el mundo al tocarlo un instante.

Como polvo de nieve, se me ha dado la gracia.
Poder abrir el dique y vaciarme entera,
y sentir con los pulsos, espíritu en el viento,
la intocable distancia entre el aire y el ala.
Lo que vaya a pedirme el Dador infinito,
me hace tener en vilo el aliento y el alma.

.

IV TARDES POETICAS

.

Con tres libros de poesía titulados “¿Cómo os llamáis?” (1996), “Desde el niño y la Sierra” (2002) y “Por la otra orilla” (2002), la producción de Mª Victoria fue tomando muchos matices, llegando a conformar un conjunto de referencias en las que destacan tres motivos:

Primero el mundo de los niños expresados desde su papel de madre y maestra y su honda sensibilidad por exaltar lo cotidiano y su inspiración en la ternura infantil.

En segundo lugar, la amistad bajo una relación amplísima de poemas dedicados a todos los que conformaron su universo afectivo.

Y en tercer lugar Grazalema, de la que resalta sus cualidades humanas y su paisaje.

Con respecto al primero, así le cantó en “la oración por el amor de un niño”,

 

¡Señor! Deja siempre cerca de mí a un niño, al que yo pueda tender la mano, al que pueda dar la ternura, agua sin fin, que brota de mi alma. Un niño que quiera saber cosas, que sienta yo su respirar pequeño en mi noche sin luz y sin ruido. ¡Señor, y cuando sea vieja deja que muera con el amor de un niño en medio del alma!

 

Particularizando en los niños grazalemeños, escribió muchos poemas que se los dedicó a los maestros que durante muchos años de escuela compartieron su trabajo con ella. Sí lo vemos en este poema titulado “Todos sois mis hijos”


Os he parido a todos
en la vigilia inquieta.
Os he llevado a cuestas
por el curso del río.
Os concebí en mi mente,
os parí de mi esfuerzo.
Sois mis hijos,
los hijos de mi aliento y mi ansia.
Por eso lleváis presos
en vuestras manos niñas,
los trozos de mi vida
que os repartí en la mesa.

Con la vida trepando,
cuando os marchéis ligeros,
os seguirá mi vista,
y me quedaré quieta,
esperando otro parto
de dolor y de risas,
para abrir mis entrañas
y entregarme en la brecha.

.

Sobre la amistad, entre los muchos recuerdos, también se acumulan los amigos de Grazalema. Así dedica poemas que están dedicados a Ana Mª Vázquez Domínguez, a Juan y a sus hijos; a Virtudes Orellana y su hija Mª Ángeles Vázquez, a Aurora, Blas y sus hijos; a Antonio “El Porrina” y los cabales de Grazalema, a Ángel Luis, Paco, y Manolo “Peregrino” que cantaron sus “Sevillanas de los bandoleros”. A la Primera comunión de Miriam y Rafa. A Vicente Narváez, amigo, siempre vivo en el recuerdo, orfebre del pan de Grazalema. A María Domínguez, la “Crista”, porque ella le ayudaba a calentar su casa con su leña, su picón y sobre todo con su afecto. A las madres de Grazalema y en especial a Isabel Castro en el bello poema titulado “el Emigrante” dedicado a las madres que esperan a sus hijos lejanos A Paquita Mateos y Pepe Lino Castro, “maestros de Grazalema” A Rafael Vázquez y María Domínguez y a toda su estirpe, en quienes identifica los afectos a las gentes sencillas, con la visión de que la convivencia en Grazalema significa para ella un mar de inspiración; como queda recogido en este poema titulado ”Raíces”:

 

Quiero sentir tu savia en mi sangre,

¡oh tierra mía, donde no he nacido!

Quiero tocar tus fríos con mis dedos

Y el alma de tus troncos centenarios

En el aire tranquilo que te envuelve.

 

Quiero oir, sobre tu yerba frágil,

El palpitar de la pisada oculta,

Del pastor, en la sierra perdida,

Y el agua que se filtra sabiamente

Entre piedras, brillante anatomía

Del esqueleto de tu raíz fecunda.

 

Quiero mío, el gris de tus montañas,

El verde escondido de tu huerta

Que surge, cual milagro, en un recodo.

Que traspases mi alma con tu espíritu,

En el cual vive mi carne muerta,

Oculta en mis higueras y quejigos.

 

Quiero, tu crespúsculo temprano

Donde se besa el aire adormecido,

Para encontrar mi senda del mañana

En el rostro brillante de tu aurora.

¿Tu raíz mi raíz; mi amor, tu tronco!

Las alas del pinsapo, nuestro sueño,

el balar de la oveja en el oído,

música en la que acuno el pensamiento.

 

Tierra, te llamo, tierra, te repito,

 Y tu nombre de amor puebla en mi vida.

Tu nombre hecho de música y poesía,

De historia y de arte, Grazalema,

Unida, fundida, cuna del silencio,

De lo que fue pedazo de mi vida.

.

MARIA VICTORIA CON JOSE LUIS TEJADA, JMIGUEL POMAR, CARRETERO, V_phixr

María Victoria con José Luís Tejada. J.M. Pormar, y Súnico Varela.

.

Y sobre Grazalema, escribió muchos poemas como este dedicado a su calle, la calle San José:

 

Mi calles es,

corral de palomas,

palomar de jazmines.

Cárcel de geranios.

Prisión de blancura

arroyo de agua clara

lontananza de espera

arriate de buganvillas

surtidos de olores

frescor de amanecidas

tertulia de la palabra

emporio de poetas

balcón de las estrellas

locura de la risas

parque de niños

sol de atardecidas

calma, calma,

calma de la noche dormida.

A las bondades de la vida en el pueblo de Grazalema escribió muchos, muchos poemas. Todos no caben en este programa y no quiero cansaros. A la expresión de que en el pueblo de Grazalema se hace y se vive en la paz le dedica este poema del que obtenemos un pequeño fragmento.

La paz es esto, amigo, la paz es esto: el vuelo de las aves, cuando se esconde el sol entre los cerros. La sierra grandiosa y suave, como un mar verde sangriento, la sierra, que pide amores, amigo, amores recios. La fuente que no ves y oyes, el aire manso y travieso, la quietud de la mañana, el pueblo empinado y blanco de pura cal a lo lejos, y la paz comiendo el alma y amasando los deseos. La paz es sencilla y vive entre las peñas y el cielo.

V TARDES POETICAS completa

.

O incluso esta llamada a que los hijos de Grazalema reaccionemos ante los retos del futuro y luchemos por volver a la patria grande de otros tiempos que fue nuestro pueblo. Así escribe este poema que parece escrito para un momento puntual como el que vivimos en estos tiempos de hoy:

 

Mi tierra tiene sed, se le abren las entrañas y pide a voz en grito: ¡simiente, sudor, surco! Mi tierra necesita de sus hombres, que fueron lejos de ella, y levanta sus brazos milenarios, enarbolando raíces y troncos retorcidos de tétricas encinas. Mi tierra llora por sus hijos que no aran sus entrañas y se retuerce presa en fríos pavorosos. ¿Dónde están mis ovejas aquellas cuyas lanas abrigaban al mundo? Dice la tierra yerta. ¿Y aquellas cepas mías, alegrías de todos? Quizás de tantas lágrimas, algún día mi tierra verá que sus entrañas se abren en nuevos partos y que unos hijos nuevos llenan sus casas viejas de piedras centenarias. Para ese día grande que ha de llegar seguro, déjame estar, Grazalema, a tu lado.

 

En resumidas cuentas, Mª Victoria fue una gran maestra, una gran mujer y una gran grazalemeña. Una persona, humana en todos los sentidos, cargada de valores personales que derramó a manos llenas en este pueblo porque no cabe duda que vivió parte de sus días más intensos entre nosotros. Y con nosotros quiso estar hasta su muerte que se precipitó en pocos años; y aún lo está, porque está enterrada en el cementario de Grazalema junto a su hijo amado.

El dolorosa final de esta extraordinaria mujer, finalizó siendo aún joven a la edad de 57 años y habiendo padecido una enfermedad degenerativa llamada ELA, que la esclavizó al extremo en una parálisis total, a pesar de haber conservado su completa lucidez hasta aquel mismo instante.  En este difícil momento, cargada de serenidad, escribió el poema, nuevamente dedicado a Grazalema titulado “Al final llévame a mi sierra”

.

Llévame tranquila por esa cuesta empinada, en el día, fijo día en que me tapes la cara… Llévame tranquilamente ese día que yo esperaba señalado con un círculo en almanaque de aura… y allí esperaré yo luego, entre los montes de plata, ese día, cualquier día, que me besen vuestras almas. Llévame tranquilamente: ¡que me lleves a mi casa!

 

Su último libro, “Por la orilla” escrito en este trance final, fue sin embargo un bello canto a la vida desde las experiencias humanas, a los gestos de amor de los que la rodearon.

Por su extraordinaria sensibilidad y su especial manera de entender aquella enfermedad cruel, el poema “Las manos de Irene” ha siendo traducido a varios idiomas. Irene fue su cuidadora anónima (una mujer que acudía cada día para atender sus necesidades vitales), pero para ella Irene fue su ángel de la guarda:

 

 “Las manos de Irene son como palomas. Palomas torcaces fuertes y bravas. Palomas que aletean con amor cuando mueven mi cuerpo paralizado y mudo. Quisiera decirle que yo era alegre y charlatana. Quisiera decirle cuanto aprecio a las palomas de sus manos; lo que agradezco su gesto cuando alisa el esbozo de mi sábana”.

 

Y en este Desde mi altozano de hoy, como habrán sentido tantos grazalemeños que la conocieron y disfrutaron, todos sabemos que Grazalema, la de las tardes poéticas, la de su escuela y sus niños en horas felices de cantos y risas, estará siempre viva y estará con nosotros, porque ella dejó aquí su espíritu que sigue soñando con lo mejor para nosotros.

 

aSCVvaqsv

.

Porque nuestra alma grazalemeña, que tanto amó, quedó impregnada para siempre de su sensibilidad y su poesía. Y desde entonces el alma de Grazalema no se explica sin la mirada inquieta, viva y afectuosa, de la hermosa poesía de esta gran grazalemeña.

Y hasta aquí hemos llegado amigos, gracias de nuevo por su interés y atención y les concito hasta el próximo encuentro, Dios mediante.

descarga

María Victoria Gallardo Nuñez

(1941-1998)

Nació en Cádiz el 25 de junio de 1941 y muere el 12 de octubre de 1998. Toya, como familiarmente se le llamaba, ingresa en el colegio de las carmelitas a los 3 años, donde estudia hasta que empieza magisterio. Durante su estancia en el colegio descuella haciendo teatro. Transcurre su feliz infancia pasando sus ratos libres jugando con sus amigas más cercanas en la gaditana Plaza de Mina. Su hermana pequeña (Totón) comparte una reciprocidad de cariño poco común. Con ella tendría la primera experiencia profesional fundando y dirigiendo la guardería y escuela de educación infantil “Pinocho” de Cádiz, de gran proyección pedagógica en los años 70 en la ciudad.

Su interés por la poesía le aparece desde muy joven hasta el punto que en la época que Manolo, después su marido, frecuentaba la casa de Adela de la Corte, gran pianista y profesora, y conoce a Toya y se hacen novios,  ésta lo obsequia con un bello poema al Cristo de la Buena Muerte, del que el novio duda de su autoría,…Con el tiempo se dará cuenta de la autenticidad. Sigue el noviazgo y la escritura poética, que ella suele leer a su novio sentados en el parque. A propuesta del novio se compromete de nuevo con el teatro, actuando en el Gran Teatro Falla donde tiene el papel de la protagonista en la obra “Cisneros”, siendo un éxito la representación a cuyos ensayos asistió para dar el visto bueno el autor Jose Mª Pemán.

Profesora de educación infantil acercó la poesía a la escuela como centro didáctico recopilando versos tradicionales y contemporáneos adaptándolos a los distintos niveles educativos, llevando personalmente a los poetas amigos al aula.

En este trabajo de recopilación escribió “Las hadas en la escuela” sobre el cuento de tradición con el que recibió el Primer memorial Fernández Pózar. También recuperó villancicos y canciones populares del entorno y para su difusión creó la escolanía del “colegio público Andalucía” de Cádiz con la que obtuvo numerosos premios a nivel local y provincial.

 

 

ACTO IMPOSICIÓN CRUZ ALFONSO X Ateneo de Cádiz, mayo 1996

.

A pesar de su gran sensibilidad y de haber escrito poesía desde muy joven todo su torrente poético surge a partir de 1976 en que fallece en Grazalema su primogénito y crea, junto a su marido Manuel Pérez Varela y el padre Joaquín Carretero, las Tardes poéticas de Grazalema (1977- 1990). El certamen anual del verano grazalemeño concita cada año a un número creciente de poetas gaditanos y andaluces y su papel de anfitriona  se ve acrecentado por el de emergente poetisa que culmina con la publicación de las obras “¿Cómo os llamáis?” (Ayuntamiento de Grazalema, 1996) y “Desde el niño y la Sierra” y “Por la otra orilla” ((Ayuntamiento de Grazalema, 2002).

Estuvo destinada en Grazalema como maestra durante los cursos escolares 82-83 y 83-84, desplegando una gran actividad social y cultural, época de su mejor producción poética.

Su poesía transcurre entre lo cotidiano, la sierra, el amor, el mar y el niño como figuras permanentes que se proyectan en el paisaje grazalemeño y en los afectos a los suyos y a las gentes de Grazalema.

En Grazalema fue la primera pregonera de la Feria y Fiestas Mayores (1986) y en Cádiz pregonó en la Semana Santa a diversas hermandades y cofradías. Fue miembro del Ateneo Literario de Cádiz y del grupo Madrigal de poesía de Puerto Real.

Cuando se hallaba trabajando en el proyecto “Al rescate del juego perdido” le sorprendió la enfermedad que le apartó de la profesión y le llevó a la muerte.

En el periodo de su enfermedad escribe la obra “Por la otra orilla” donde manifiesta sentimientos de esperanza, sosiego, rebeldía, humor y misticismo. De esta obra es premiada por el poema “Las manos de Irene” por la asociación internacional de enfermos de ELA que preside el científico Stephen Howking. El texto es publicado en la revista de la citada asociación en tres idiomas.

Por su trayectoria profesional el Ministerio de Educación y Ciencia le concedió la Cruz de Alfonso X el Sabio (BOE núm. 54, de 2 de marzo de 1996).

Por su presencia educativa y su contribución a la vida cultural y poética de Grazalema el ayuntamiento creo en 1995 el Certamen anual de poesía infantil “Maestra María Victoria Gallardo”. En 1996 le concedió una Mención de Honor y tras su desaparición rinde homenaje a su persona colocando una placa conmemorativa en la Casa de la Cultura en el aniversario de su muerte.

Descansa en paz, junto a su hijo primogénito, en Grazalema.

.

.

 

31tardes poéticas copy_phixr (1)

 

Anuncios

Publicado el septiembre 18, 2015 en Uncategorized y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Miriam Rincón Labio

    Hola mi nombre es Miriam soy de cadiz. Llevo un tiempo buscando los libros de esta autora, me he puesto en contacto con el ayuntamiento de grazalema y desde alli no saben nada. Para mi es muy importante toya fue profesora de mi marido, se que a el le haria muchisima ilusion tenerlos. Quiera que me pudieran facilitar mi busqueda. Donde prodria conseguirlo. Gracias.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: